ADMIRACIÓN Y DECEPCIÓN
Admiración y decepción. Ni son palabras antónimas ni son sentimientos antagonistas pero sí que han significado la contraposición de estos últimos días. Tendemos a evocar momentos del pasado que nos han hecho de alguna forma sentirnos bien, felices. Son esos recuerdos a los que acudes cuando necesitas esbozar una sonrisa ya no solo en el rostro sino también en el alma. Pero algunas veces, esos recuerdos los tenemos idealizados y aunque hayan sido coetáneos a otros no tan agradables, el poder de la mente de discriminar sólo lo que le conviene es enorme. La idealización es un arma de doble filo ya que lo vivido anteriormente ha sucedido dentro de un contexto determinado, de una época determinada, de un lugar determinado. Pero las cosas cambian, las personas cambian y, por supuesto, tú también cambias. Durante el pasado fin de semana viví sentimientos encontrados. Sentimientos a los que aludía al principio y que me han hecho reflexionar mucho. ...